nterior asume que el proyecto no estará redactado antes de final de legislatura

Los plazos se incumplen de nuevo y los cálculos más optimistas fijan el otoño del año que viene como fecha para el inicio de las obras del nuevo centro penitenciario

http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201510/06/carcel-201510140630.html

Nueva pregunta parlamentaria y nuevo retraso oficial reconocido en las obras para construir la nueva cárcel de Gipuzkoa, que estará ubicada en Zubieta y que está llamada a sustituir al actual centro penitenciario de Martutene, en San Sebastián. Los terrenos de la nueva prisión están ubicados en la zona denominada como Eskuzaitzeta, cuya titularidad comparten Usurbil y la capital donostiarra y esta vez de forma oficial, el Ministerio del Interior ha reconocido que la licitación de las obras no se producirá a finales de este año, tal y como aseguró el pasado mes de mayo como contestación a una interpelación parlamentaria del diputado socialista Odón Elorza. Esta vez, también como respuesta a una pregunta parlamentaria de Elorza sobre el tema, no se especifica fecha de licitación a lo largo del 2016, pero sí se deja entrever que los pronósticos más optimistas fijarían el final de las obras en otoño de 2019.

Los retrasos y el desorden a la hora de establecer las fechas caracterizan la planificación de las obras de esta infraestructura que estaba aprobada y dimensionada hace cuatro años y a la que la llegada al poder del gobierno Rajoy impuso otro ritmo y otras dimensiones. En el año 2011, durante la legislatura de Rodríguez Zapatero, se convocó el concurso para iniciar las obras, se firmaron convenios interinstitucionales, pero todo quedó en suspenso con la toma de posesión del nuevo Gobierno en diciembre de ese año. Más allá de los primeros recortes en cuanto a prestaciones y presupuesto, el pasado mes de mayo se volvían a reconocer retrasos, aunque a regañadientes, desde el Ministerio del Interior.

¿En 2014? El diputado socialista del PSE, Odón Elorza, había formulado una interpelación parlamentaria en la que se preguntaba la razón por la que la obra no se había adjudicado a finales de 2014, tal y como se había asegurado al inicio de la legislatura del PP. En aquellos momentos, incluso, se llegó a hablar de que en 2017, año en el que está presupuestado el mayor montante de la inversión, el nuevo centro penitenciario estaría en marcha.

Pero la fecha de 2014 fue negada por el propio ministro Jorge Fernández Díaz, que fijó un nuevo plazo que quedó reflejado en el Boletín de las Cortes Generales: finales de 2015.

En septiembre, durante la visita de responsables de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, entidad que se encarga de la construcción de prisiones en todo el Estado, ya se dejó ver que había nuevos retrasos, que el proyecto de ejecución que debería estar listo si las obras se tuvieran que licitar este año, no estaba terminado.

En realidad, los técnicos vinieron a Donostia a conocer el lugar y a verificar cuestiones relacionadas con el urbanismo y las afecciones en la zona. En el Ayuntamiento de Donostia la visita causó una cierta extrañeza dado que el proyecto debía estar ya avanzado, pero se tomó como un avance para estas obras.

En este encuentro con los responsables de la Sociedad se habló ya de adjudicar la obra a inicios de 2016. Pese a que esta era una opinión sin rúbrica oficial, el retraso no solo se confirma con la respuesta oficial del ministro del Interior, sino que todo indica que será aún mayor.

Porque la respuesta a la nueva tanda de interpelaciones sobre la nueva cárcel presentada de nuevo por Odón Elorza el pasado mes de julio y contestada recientemente no fija fecha de licitación de las obras y se limita a retrasarla a 2016 sin mencionar en qué mes puede ser. En la respuesta sí se dice que en el mejor de los casos las obras podrían iniciarse en septiembre y no estarían concluidas al menos hasta marzo de 2019.

Cambio de gobierno

«¿Cuándo piensa el Gobierrno convocar el concurso para la adjudicación de las obras? ¿Cuáles son las previsiones de calendario que maneja el Ministerio de inicio de la obras, finalización y puesta en marcha del centro penitenciario? ¿Acaso lo sabremos en vísperas de la convocatoria de las elecciones generales? ¿Es consciente el Ministerio de los graves perjuicios sociales y urbanísticos que el retraso en la construcción de la cárcel provoca en la regeneración urbanística de una zona degradada y con problemas de inundabilidad, como el es barrio de Txomin en Martutene». Esta es la interpelación planteada por el diputado Elorza al Ministerio del Interior.

La respuesta a estas preguntas es escueta. Se insiste en que el proyecto está siendo redactado y que la fecha estimada de inicio de obras sería en septiembre, en el mejor de los casos. Respecto al plazo de ejecución estimado de las obras es de algo más de dos años, un tiempo al que habría que añadir otros seis meses para la dotación del equipamiento del centro.

El caso es que todo indica que el nuevo gobierno que saldrá después de las elecciones generales del 20 de diciembre, y sea cual sea el partido que lo ostente, se encontrará con un proyecto de ejecución aún sin terminar y lejos de ser licitado. No se sabe tampoco si para esa fecha se seguirán barajando los 70 millones de costo para esta infraestructura, inferior a los 113 de los que se habló la anterior legislatura.

El nuevo centro penitenciario tendrá 504 plazas distribuidas en celdas dobles con reserva para ocho discapacitados, 32 camas más en la enfermería, además de los servicios comunes, los espacios deportivos y los culturales. Quedaron en el olvido televisiones e, incluso, la piscina para los internos, un modelo aplicado en otras ciudades como es el caso de Pamplona.

El estado de la actual cárcel de Martutene también ha sido motivo de preocupación, tanto de las autoridades vascas como de algunas vinculadas a las penitenciarías. Es uno de los centros más antiguos de la Península, su estado es malo y se ha hablado más de una vez de saturación. Fernández Díaz ha negado este punto a lo largo de todas las legislaturas.

La influencia de la presencia de la cárcel en el Plan de Txomin y en la regeneración de toda la vega del Urumea en el sur de Donostia es otra de las cuestiones por las que la construcción de la nueva prisión y el derribo de la actual preocupa a las autoridades donostiarras. De momento, todo parece estar en el aire, desde los compromisos que llevan ya un buen retraso, hasta la opinión del futuro gobierno.

Algunas fechas

2011. El gobierno de Rodríguez Zapatero saca a licitación las obras de un nuevo centro penitenciario para Gipuzkoa, con un coste de 113 millones a costa de los presupuestos del Estado. Estaría situado en Zubieta y sería «una pequeña ciudad».

Diciembre 2011. El nuevo gobierno, en manos de Rajoy, decide paralizar el proceso y redimensionar el proyecto. Costará 70 millones y tendrá 504 celdas dobles Se adjudicará en 2014.

Mayo 2015. El Ministro Jorge Fernández Díaz niega que hubiera un compromiso para ese año y, ante una pregunta parlamentaria del diputado Odón Elorza, fija la fecha de licitación para finales de este 2015.

Septiembre 2015. Técnicos de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios acuden a San Sebastián para conocer los terrenos in situ. De forma extra oficial explican que el proyecto no estará redactado antes de final de año y que se retrasará la licitación a principios de 2016.

Octubre 2015. A instancias de otra interpelación de Elorza, desde el Ministerio ratifica que la obra no podrá licitarse este año en ningún caso. Habla de 2016, pero sin fijar fecha concreta. El proyecto no estará diseñado antes de que acabe la legislatura.

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